Presentación

El Jardín de Infancia "El Lirio Azul" es un proyecto educativo basado en la pedagogía Waldorf y enfocado al desarrollo integral, respetando la evolución fisica, anímica e individual del niño, sin dar lugar a despertar o anticipar procesos que en él surgen naturalmente.

Aprender imitando es el principio básico de nuestra pedagogía, que se desenvuelve a través de la actividad amorosa y ejemplos de los educadores. Asi se evitan las tendencias de la guia autoritaria, tan hostiles a ésta edad, como también de la anti-autoritaria tan carente de límites provocando inseguridad e insatisfacción en los niños.

En nuestro Jardín los niños aprenden a través del desarrollo de la creatividad y el juego libre con elementos naturales, juguetes de madera, lana, algodón...

La creatividad la desarrollan a través de distintas actividades como elaboración de pan, pintura con ceras de abeja, acuarela con pigmentos naturales, costura, modelado, canciones, juegos de dedos, corros para cada estación del año, cuentos, teatrillos con personajes hechos a mano...

El juego libre o creativo ayuda a desarrollar el aspecto físico, emocional y cognitivo que se encuentran sutil y complejamente unidos, siendo uno de los momentos más importantes del día para los niños, donde se fomenta el proceso de sociabilización que les permitirá ir desarrollando capacidades no solo para el presente, sino también para el futuro, y poco a poco irán ganando en autonomía, para así poder conformar una personalidad con criterios propios en la edad adulta.

El ritmo es un principio educativo muy importante. Para los niños es esencial que la certeza en la continuidad y los acontecimientos regulares marquen el año, la semana y el día del Jardín de Infancia.

Las actividades se realizan armoniosamente a lo largo del día en un ritmo de expansión y concentración. Esta respiración, junto con la regularidad horaria, ofrece seguridad al niño.

¡NO TENGAMOS PRISA!

En el mundo del niño no hay prisas. Gocemos con ellos cada instante. No hace falta llenarlos de actividad y correr todo el día. Tampoco hay prisa para que caminen, corran, lean y escriban antes que los demás; ya lo harán a su debido tiempo. No permitamos que la economía o la moda nos impongan sus necesidades.

"Así como la semilla en otoño se introduce en la tierra, aparece como planta en primavera... Lo que penetra en el ser niño se manifiesta en el futuro en el ser adulto. Una educación sanadora, una educación para toda la vida".

"Nuestra intención es crear las bases en el niño, teniendo en cuenta su momento evolutivo, para un pensamiento independiente, que resuelva la vida con valor y responda con iniciativa y creatividad a las necesidades del mundo".

Rudolf Steiner, creador de la pedagogía Waldorf.